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sábado, 25 de agosto de 2012

Independencia de la República Oriental del Uruguay-Laminas Varias.Breve Reseña-



Independencia de la República Oriental del Uruguay
Existe una polémica sobre la fecha de la Independencia de Uruguay, entre tres hechos significativos en la historia de la Banda Oriental:
  • 18 de Julio de 1830: Jura de la Constitución.
  • Artigas declara la Independencia de la Liga Federal en 1815.
  • 25 de agosto de 1825: Independencia de la Banda Oriental del Imperio de Brasil.
Monumento al Prócer José gervasio Artigas en la Plaza independencia de MontevideoAl finalizar el mes de mayo de 1810, llegan a Montevideo las noticias del establecimiento del Primer Gobierno Patrio en Buenos Aires. Y el sentir del pueblo uruguayo tiene esos ideales de emancipación.
El 28 de febrero de 1811, un grupo de un centenar de patriotas, encabezados por Pedro José Viera y Venancio Benavídez, tomaron las ciudades de Mercedes y Soriano y proclamaron el final de la dominación hispana. Por ser lugar de reunión las orillas del arroyo Asencio, este episodio se conoce como "El grito de Asencio".
Mientras tanto, José Gervasio Artigas se organizó en Buenos Aires y salió de allí con un grupo de hombres, y se dirigió hacia Uruguay, recibido con euforia por los pobladores quienes lo proclamaron Primer Jefe de los Orientales.
Después de lograr el triunfo de Las Piedras, Artigas sitió Montevideo. El Virrey Elío solicitó ayuda a los portugueses. Por ello, soldados portugueses invadieron la Banda Oriental, vencieron a Artigas y entraron en Montevideo. Por gestiones del Gobierno de Buenos Aires ante las autoridades fluminenses, estas tropas se retiraron, Artigas regresó con su ejército y volvió a sitiar Montevideo, apoyado por tropas de Rondeau. Este sitio duró casi dos años.
En 1816, nuevamente soldados portugueses invadieron Uruguay. Pueyrredón ofreció ayuda a Artigas pero éste la rechazó.
Artigas, el 14 de enero de 1820, sufrió la derrota de Tacuarembó y se retiró hacia la provincia argentina de Entre Ríos y la banda oriental pasó a pertenecer al Reino de Portugal, con el nombre de Estado Cisplatino, continuó perteneciendo a Brasil, cuando éste se independizó.
Pero el 19 de abril de 1825, Juan Antonio Lavalleja, con un grupo de hombres refugiados en Buenos Aires, desembarcó en las costas uruguayas, con la finalidad de sitiar Montevideo.
Estos hombres fueron los 33 Orientales, a quienes se unieron gente del pueblo y las tropas al mando de patriotas como Frutuoso Rivera. Sitiada la ciudad, Lavalleja convocó a los representantes del pueblo criollo a realizar una Asamblea en La Florida. Esta Asamblea declaró la Independencia de Uruguay y nombró Gobernador a Lavalleja, el 25 de agosto de 1825.
Después de obtenida la victoria de Sarandí por los patriotas, y habiéndose incorporado la Banda Oriental como miembro autónomo de las Provincias Unidas del Río de La plata, Argentina enfrentó la Guerra con el Brasil. La victoria de Ituzaingó, en febrero de 1827, reafirmó la independencia de Uruguay.
En 1829 sesionó un Congreso en Montevideo y el 18 de julio de 1830 se juró la Constitución.

José Gervasio Artigas había nacido  el 19 de junio de 1764.
Luego de la derrota con los portugueses en 1817, abandonado por muchos de sus seguidores, se refugió en Paraguay.
Falleció en Asunción el 23 de septiembre de 1850.


Dijo Artigas en parte de su Discurso Inaugural al Congreso el 4 de abril de 1813:
"Ciudadanos: los pueblos deben ser libres.  Ese carácter debe ser su único objeto, y formar el motivo de su celo.  Por desgracia, va a contar tres años nuestra revolución, y aún falta una salvaguardia general al derecho popular.  Estamos aún bajo la fe de los hombres y no aparecen las seguridades del contrato.  Todo extremo envuelve fatalidad; por eso una desconfianza desmedida sofocaría los mejores planes, ¿pero es acaso menos terrible un exceso de confianza?  Toda clase de precaución debe prodigarse cuando se trata de fijar nuestro destino.  Es muy veleidosa la probidad de los hombres, sólo el freno de la Constitución puede afirmarla.  Mientras ella no exista, es preciso adoptar las medidas que equivalgan a la garantía preciosa que ella ofrece. 

Convención Preliminar de Paz: El 4 de octubre de 1828 quedó definitivamente ratificada la Independencia de Uruguay, después de las reuniones llevadas a cabo entre el 11 y el 27 de agosto de 1928 entre los delegados de Brasil y de las Provincias Unidas del Río de la Plata, después de las cuales se acordó su Independencia.


Óleo de Juan Manuel Blanes "El Juramento de los Treinta y Tres Orientales"

  

SIMBOLOS PATRIOS DE URUGUAY









miércoles, 22 de agosto de 2012

Independencia de Chile-Breve reseña-Laminas Varias-








Desde que Napoleón Bonaparte invadió España y capturó al rey Fernando VII (1808) se vivía en Chile un ambiente de conspiraciones criollas para formar una Junta de Gobierno, que por fin lograron instalar el 18 de setiembre de 1810. Lamentablemente, al poco tiempo estalló la guerra civil entre los dos caudillos patriotas más destacados: José Miguel Carrera (partidario de un régimen monárquico constitucional) y Bernardo O'Higgins (partidario de un régimen republicano).

Los conflictos entre los patriotas fueron aprovechados por el virrey del Perú Fernando de Abascal que envió poderosas tropas que vencieron a O'Higgins en la batalla de Rancagua (1 y 2 de octubre de 1814). Con esto los realistas recuperaron la Capitanía General de Chile y se terminó el periodo que los chilenos llaman "La Patria Vieja" (1810-1814).


En 1817, desde Argentina llegó el Ejército de los Andes liderado por don José de San Martín, acompañado por Bernardo O'Higgins. Ambos derrotaron a los españoles en la batalla de Chacabuco e ingresaron a Santiago de Chile. Al poco tiempo llegaron nuevas tropas realistas desde el Perú y vencieron a los patriotas en la batalla de Cancha Rayada.

La victoria definitiva por la independencia de Chile se logró en la batalla de Maipú el 5 de abril de 1818. Bernardo O'Higgins fue proclamado como Director de Chile.






San Martin  OHggins

San Martín

Bernardo O'Higgins Riquelme




Escudo de Chile Actual

Escudo de Chile Actual

Bandera de Chile Actual

Bandera de Chile Actual
Bandera de Transición

Bandera de Transición
 
Fray Camilo Henríquez

Manuel Rodríguez Erdoíza

Escudo de la Patria Vieja



Escudo de la Patria Vieja
Escudo de Transición

Escudo de Transición

martes, 21 de agosto de 2012

Independencia de los Estados Unidos del Brasil-Breve reseña-Láminas varias


Independencia de los Estados Unidos del Brasil 7 de Septiembre de 1822
 Don Pedro, Emperador de Brasil
La Reina María I de Portugal, en 1785, implantó en el territorio brasileño el monopolio comercial, es decir que en sus colonias portuguesas implantó un régimen político-económico absolutista.
Esto provocó un malestar popular, lo que hizo que se planearan movimientos de rebeldía (Tiradentes).
Pero otros hechos contribuyeron a modificar la situación, cuando en Portugal, la reina Doña María I fue declarada demente y su hijo João asumió la regencia. A fines de 1807 decidió trasladar la corte al Brasil para evitar el cautiverio por parte de las tropas napoleónicas que invadían Portugal.
La corte arribó a Brasil en enero de 1808 y comenzó una época de prosperidad para el país que había sido, hasta entonces, simple colonia.
La Reina murió en 1816; y en 1821 el Rey Don João VI regresó a Lisboa, dejando como príncipe regente a su hijo don Pedro I, de 23 años (1798 - 1834).
Ya se había despertado en Brasil un sentimiento de nacionalismo y patriotismo; e instaron al príncipe a entronarse como soberano del Brasil con plenos poderes.
En diciembre de 1821, el rey ordenaba a su hijo Pedro I  regresar a Lisboa, pero éste decidió quedarse  y los hechos se van sucediendo hasta que el 7 de septiembre de 1822, a orillas del arroyo Ipiranga, en las cercanías de São Paulo, don Pedro I, con el apoyo de su amigo, el gran estadista y patriota José Bonifacio de Andrade e Silva,  proclamó la Independencia del Brasil. 
Ese mismo año fue coronado Emperador con el nombre de Pedro I. 
Tras pocas luchas con las tropas portuguesas y en 1825 se firmó un tratado por el cual Don João VI reconoció la independencia a cambio de compensaciones económicas y la concesión del título honorífico de Emperador de por vida.








sábado, 18 de agosto de 2012

Breve Reseña de La Independencia de Mexico


Grito de Dolores

Bandera de Mexico
 Breve Reseña de La Independencia de México

El período de la historia de México conocido como Guerra de Independencia empieza, estrictamente hablando, el 16 de septiembre de 1810 cuando el insurgente Miguel Hidalgo da el llamado "Grito de Dolores" y termina el 27 de septiembre de 1821 con la entrada del Ejército Trigarante a la Ciudad de México. La idea detrás del movimiento independentista era liberarse del gobierno español y dejar de ser un virreinato. Esta etapa da fin a la llamada época colonial de México.

Como es lógico, antes de 1810 hubo ya antecedentes importantes de la nueva ansia libertaria que operaba, principalmente, en los criollos. Se dice que, antes de estallar la lucha de independencia de México, el ideólogo del movimiento fue fray Melchor de Talamantes, que hacía circular escritos subversivos en los que afirmaba que el territorio mexicano, por tener "todos los recursos y facultades para el sustento, conservación y felicidad de sus habitantes", podía hacerse independiente y que, además de posible, la Independencia de México era deseable porque el gobierno español no se ocupaba del bien general de la Nueva España, como se ocuparía un gobierno libre, constituido por mexicanos.

LAS CUATRO ETAPAS DEL MOVIMIENTO DE INDEPENDENCIA

Puede intentarse una división del movimiento de independencia en cuatro etapas:

La primera etapa del movimiento de Independencia de México

Iría desde el Grito de Dolores hasta la batalla del Puente de Calderón en 1811, donde la muchedumbre dirigida por Miguel Hidalgo, con su famoso estandarte guadalupano, peleaba con más pasión que estrategia. En este momento, cuando el cura de Dolores llegó a la batalla del Puente del Calderón, sus fuerzas se calculaban en cien mil hombres insurgentes, todos ellos criollos, indios, mestizos o pertenecientes a las llamadas castas. Los realistas, defendieron la causa con tibieza y se calcula que el ejército era de menos de 50 mil hombres.

La segunda etapa del movimiento de Independencia de México

En esta etapa José María Morelos y Pavón entra en escena, desde principios de 1811 hasta la toma del fuerte de San Diego en Acapulco, en agosto de 1813. En este período los insurgentes de la independencia se anotan varios triunfos militares.

La tercera etapa del movimiento de Independencia de México

Se caracteriza por un cierto desorden. Con la muerte de Morelos, hay cierto vacío de mando en el ejército insurgente y los realistas, al mando del temible Calleja logran rehacerse y recuperar la ofensiva. En este período se rinde el último reducto insurgente de importancia y, técnicamente, los realistas han ganado la guerra. Sólo unas cuantas partidas, como la que comandó Vicente Guerrero, siguen luchando sin tregua. Este periodo terminaría hasta febrero de 1821 cuando se firma el Plan de Iguala.

La cuarta etapa del movimiento de Independencia de México

Transcurre del 24 de febrero de 1821 hasta el 27 de septiembre de ese mismo año cuando el Ejército Trigarante, al mando de Agustín de Iturbide, entra triunfante a la Ciudad de México, compuesto principalmente por la totalidad del ejército realista, ya convertido, y los últimos insurgentes, todos ellos formarían el ejército mexicano, finalizando así el movimiento de Independencia.

viernes, 17 de agosto de 2012

Exodo Jujeño - Breve Reseña y Laminas para Imprimir



El Exodo Jujeño, cuadro de pintor anónimo de mediados del siglo XX. (Museo Histórico Provincial de Jujuy)

BREVE RESEÑA HISTORICA DEL “EXODO JUJEÑO”

La derrota de Huaqui echó por tierra las esperanzas norteñas de un fácil triunfo por el norte. Los hombres salvados del desastre son recibidas por Pueyrredón en Jujuy y bajan lentamente hasta Salta. En Yatasto los encuentra Belgrano, el nuevo jefe, quien recibe los 8O0 hombres, reliquia del ejército del Norte, sin armas, desmoralizados, incapaces al parecer de luchar, otra vez, contra los hombres de Goyeneche.
"La deserción es escandalosa - escribe al gobierno - y lo peor es que no bastan los remedios para convencerla, pues ni la muerte misma la evita: esto me hace afirmar más y más en mi concepto de que no se conoce en parte alguna el interés de la patria, y que sólo se ha de sostener por fuerza interior y exteriormente".
La tarea que debe realizar es agotadora: reorganizar los cuadros, disciplinar los soldados, abastecer el ejército, dar ánimos a la población, crear, solo, en un puesto donde la improvisación puede ser falta para todos, un ejército armónico, disciplinado, apto para luchar contra los aguerridos regimientos que comandan los españoles. Se vuelve, entonces, ordenancista al extremo. Su rigor, su inflexibilidad, su intolerancia para cualquier falta del servicio, le enajenan la popularidad entre la mayoría, pero salvan á todos y con ello a la patria. Dentro de las rígidas normas que establece en su ejército, se forman hombres que ilustrarán las armas argentinas: Manuel Dorrego, José María Paz, Gregorio Aráoz de Lamadrid, Cornelio Zelaya, Lorenzo Lugones. Son jóvenes entusiastas en cuyas almas arde la llama inextinguible de un patriotismo exaltado.
Goyeneche permanece, mientras tanto, detenido en el Norte por la insurrección cochabambina. Hasta Jujuy se dirige, entonces, Belgrano y en la vieja ciudad celebra, en 1812, el 25 de mayo. Por segunda vez presenta al pueblo y a los soldados la bandera de su creación, que es bendecida al término del tedéum por el deán de la Iglesia Matriz don Juan Ignacio de Gorriti.
Nuevamente el gobierno lo reprende por su actitud; Belgrano dolorido, responde en una nota: "La bandera la he recogido y la desharé...". Otras preocupaciones se suman: el estado sanitario de las tropas es deficiente, el paludismo hace estragos, los efectivos del ejército no aumentan en la cantidad que las circunstancias requieren, y Goyeneche, libre ya su retaguardia, se dispone a entrar en territorio argentino por la puerta grande de Humahuaca.
En agosto de 1812 se produce la invasión del ejército español, compuesto de 3.000 hombres, a las órdenes del general Pío Tristán, primo de Goyeneche y como él, natural de Arequipa. El 23 de agosto de 1812, dispuesta ya la retirada, lanza Belgrano su famosa proclama a los pueblos del norte: "Desde que puse el pie en vuestro suelo para hacerme cargo de vuestra defensa, os he hablado con verdad... Llegó pues la época en que manifestéis vuestro heroísmo y de que vengáis a reuniros al ejército de mi mando, si como aseguráis queréis ser libres . . . ".
Jujuy responde heroicamente al llamado patriótico. Y como en los viejos éxodos de la historia, todo un pueblo marcha con sus soldados - hijos de su seno - guiados por quien, sabedor de que esa es su hora de gloria, va sereno, hacia el campo de las Carreras, donde el drama ha de resolverse luego de treinta días de incertidumbre y duelo. La gente debía llevarse todo lo que podía ser transportado en carretas, mulas y en caballos. Y así lo hizo. Los pobladores siguieron a Belgrano cargando muebles, enseres y arreando el ganado en tropel. Cuando el ejército español llegó a las inmediaciones, encontró campo raso. Las llamas habían devorado las cosechas y en las calles de la ciudad ardían aquellos objetos que no pudieron ser transportados. Todo era desolación y desierto. El éxodo llegó hasta Tucumán, donde Belgrano decidió hacer pie firme. Pero la vanguardia realista había perseguido y hostigado a los patriotas y finalmente las atacó. El 3 de septiembre de 1812 se libró el Comabte de Las Piedras, a orillas del río del mismo nombre. En esta ocasión la victoria fue para los patriotas.

Cómo logró Belgrano la adhesión de todo un pueblo

* Por Andrés Mendieta *

"El Héroe del Éxodo, el general Manuel Belgrano, poseído de un alma blanca y sentimientos magnánimos era un trasunto de la belleza espiritual ática, cuya inteligencia había sido alimentada por la continua y meditada lectura de la filosofía antigua y el clasicismo de Homero o Virgilio, Plutarco o Suetonio."

En 1920 el profesor Teodoro Saravia así lo definió al creador de la Bandera durante una conferencia que pronunció en el Colegio Nacional de Jujuy conmemorando un nuevo aniversario de la orden impartida por el jefe militar para que los jujeños abandonaran la ciudad sin dejar nada que pudieran aprovechar los realistas que venían avanzando triunfante desde el Alto Perú. A este patriótico episodio se registró el 23 de agosto de 1812.
Al renunciar Pueyrredón a conducir el Ejército de Norte y retornar Juan José Castelli a la ex capital del virreinato, El gobierno de Buenos Aires designó a Manuel Belgrano para reorganizar la fuerza y marchar hacia el norte. No fue fácil su tarea. Estableció el campamento general en Campo Santo y posteriormente lo traslada a Jujuy donde reorganizó las tropas; atendió los asuntos políticos; levantó el nivel moral y patriótico de los pobladores; esfuerzo que no fue acompañado por el gobierno de Buenos Aires.
Corría el año 1812. Los realistas estimaban que había llegado el momento adecuado para recobrar lentamente el virreinato del Río de la Plata después del grito de Mayo de 1810. El desastre de Huaqui (río Desaguadero) considerado por los historiadores como producto de un ejército desmoralizado, indisciplinado, sufriendo la falta de recursos, armamentos y diezmado por el paludismo; sin valor combativo regresó a Salta al frente de Juan José Viamonte para luego continuar hacia el sur bajo las órdenes de Juan Martín de Pueyrredón ante la asechanzas de ser atacado y destruido por Goyeneche, jefe realista, nacido en Arequipa (Perú), al frente de cuatro mil se aprestaba a avanzar sobre Buenos Aires en conocimiento que el segundo triunvirato prevalecía serias desavenencias entre sus componentes.
Es así como el ejército realista inició su marcha desde el Alto Perú debiendo soportar en el trayecto algunos conatos subversivos en Cochabamba obligándolo a distraer su atención sobre el objetivo trazado. Aquí encomendó a operar en toda la zona al general Pío Tristán.
Ante el eminente peligro que los españoles de recuperaran estas tierras el Triunvirato decidió trasladar la fábrica de armas instalada Tucumán hacia Córdoba Belgrano no lo juzgó conveniente y el taller continúo funcionando en su lugar de origen y, posteriormente, en un colegio religioso de Los Lules.
A los efectos de buscar un impedimento para que las fuerzas invasoras avanzaran hacia el sur de la actual Bolivia le ordenó a Antonio González Balcarce, en su calidad de jefe de vanguardia, se trasladase hasta Humahuaca y estudiar las posibilidades de apoyar a los patriotas de Cochabamba. En su marcha Balcarce no perdió tiempo en reclutar milicianos formando una caballería gaucha.
Mientras tanto Belgrano en Jujuy hizo bendecir, en la Catedral, una bandera con el propósito de contagiar el sentido de patria entre los vecinos del lugar. No obstante las medidas adoptadas para contener a los realistas dispusieron que los jujeños abandonaran la ciudad sin dejar nada que pudieran aprovechar sus enemigos. El ejército español venía aplastando todo foco de resistencia patriótica desde Cochabamba y decidió que los jujeños abandonaran la ciudad llevando consigo todo tipo de armas, ganado vacuno, caballares, mulares y lanares; levantar la cosecha de las plantaciones y los comerciantes embalar su mercadería y remitirla a Tucumán. Nada debía quedar para los invasores.
Este hombre de gran talento también dictó severas sanciones, imponiendo una férrea disciplina llegando al fusilamiento, para todos aquellos que "por sus conversaciones o por hechos, atentara contra la causa sagrada de la Patria, sea de la clase, estado o condición que fuese; a los que imperasen desaliento.
Nada detuvo a Manuel Belgrano en su objetivo, episodio que enorgullece al país con el histórico: "Éxodo Jujeño".
Manuel Belgrano fue el último en ausentarse la ciudad deshabitada. Para acosar a las tropas de Pío Tristán quedó en la retaguardia patriota Eustaquio Díaz Vélez.

El combate de Las Piedras
En Cobos el hostigamiento adquirió mayor violencia. Los hombres estaban cansados por el duro trajín hasta llegar a desmoralizarlos. Allí el temple de del creador de la Bandera se hizo notar con energía. Mandó a fusilar a dos soldados y aplicarles severos castigos a algunos oficiales. Los realistas envalentonados ante este ejército que se retiraba, el 3 de setiembre de 1812, decidieron cargar sobre la retaguardia.
Inmediatamente Belgrano cambió de posición y atacó a Tristán derrotándolo completamente, dejando en el campo de batalla dos oficiales y cincuenta y ocho soldados muertos, varios heridos, cuarenta prisioneros y ciento cincuenta fusiles. Este combate se lo conoce como el de Las Piedras
Con esta acción facilitó a Tucumán prepararse para recibir al ejército invasor el 23 del mismo mes en una batalla confusa. Pero las fuerzas del general Belgrano derrotaron completamente al enemigo.
Los españoles reconocieron la derrota, más no admitieron rendirse, y se retiraron hacia Salta.
El Éxodo Jujeño debe figurar en los frisos más altos de la veneración popular por la actitud heroica, donde el aporte de cada uno de los jujeños es el sacrificio que pone el sello excepcional de una acción. 

Exodo Jujeño

Exodo Jujeño

Exodo Jujeño

Exodo Jujeño

Exodo Jujeño

Exodo Jujeño

Exodo Jujeño



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